Los Viveros

El primer indicio de los viveros se conoce como “Wardian Case”, un contenedor de cristal sellado que protegía a las plantas, el cual se podría decir es una primera versión de los terrarios. Al principio eran utilizadas para importar planas extranjeras a Europa, ya que sin estas cajas de cristal no podían sobrevivir por tiempos prolongados expuestas al sol.

Poco a poco se fue evolucionando y expandiéndose dando lugar a los viveros que actualmente conocemos. La palabra vivero proviene del latín vivarium que significa lugar de vida. Actualmente se les conoce como una instalación agronómica óptima para el cultivo, germinación y maduración de todo tipo de plantas, ya sean árboles pequeños, plantas y otras especies vegetales.

Cabe mencionar que no todos los viveros son iguales debido a que varían dependiendo de su tamaño y características, en base a eso cuentan con diferentes tipos de infraestructuras: el invernadero: espacio cerrado donde se cultivan plantas a una temperatura más alta que el exterior; embalse: acumulación de agua con un fin determinado; umbráculo: lugar destinado a la siembra que está protegido del sol, la lluvia y el aire; terreno de cultivo al aire libre y laboratorio.

Y en cuanto a sus características de un vivero y de sus plantas, los factores que las determinan son: la frecuencia de riego, la luz (imprescindible para la fotosíntesis), el sustrato empleado (mezclas de tierra, abono y otros componentes), el clima y la humedad ambiental y el relieve de la zona.

viveros-elescorialImportancia

El ciclo natural para que una planta pueda propagarse requiere que las semillas aterricen en un estado óptimo al suelo. Una vez ahí deben contar con las condiciones censarias para poder germinar, y después, crecer. Este periodo es el más delicado en la vida de una planta pues debe haber una combinación equilibrada de condiciones óptimas para su buen crecimiento.

Algunos de los factores que pueden afectar a la planta en este proceso son altas o bajas temperaturas, suelo con propiedades deficientes, animales, enfermedades o plagas, etc.

Es aquí donde entrar los viveros para asistir a las plantas en este proceso, ya que permiten controlar y prevenir estos factores negativos que pueden llegar a afectar su vida en la etapa de mayor vulnerabilidad. Otra cuestión en el cual los viveros intervienen es en el trasplante a su lugar definitivo, ya que se le dan los cuidados necesarios y condiciones indispensables para que puedan lograr un buen desarrollo y se puedan adaptar y sobrevivir a este cambio de locación.

Otro aspecto es la investigación que los viveros pueden ofrecer sobre las plantas, los cuales experimentan con especies nativas de interés ayudando a contrarrestar la disminución de biodiversidad en el país. La finalidad de estas investigaciones será favorecer en la creación de bancos de especies nativas mejorando las técnicas de propagación de estas especies permitiendo así su caracterización, selección y manejo.

Todos conocemos a México como un país con una gran diversidad yendo de extremo a extremo. Hay desde grandes altitudes hasta bosques tropicales, incluyendo planicies y valles. Esta situación geográfica de México afecta positivamente en la gran variedad de plantas que se pueden encontrar, y entre ellas existen algunas especies que se desarrollan en condiciones totalmente dientes, un ejemplo son las cactáceas y las orquidáceas.

Otra característica de México relacionada con las plantas, es que desde tiempos inmemorables los mexicanos se han caracterizado por tener una intensa pasión por las plantas.

Existen varios indicios en poemas o escritos antiguos que sustentan esta idea.

  1. “Allí vi al fin las flores, variadas y preciosas, flores de precioso aroma, ataviadas de rocío…”. Extracto del verso inicial del Canto a la Madre de los Dioses (Siglo XVI). Son una serie de poemas indígenas, los cuales aluden a las flores repetitivamente, e incluso personalizan a esta deidad como una flor amarilla.
  2. “Yo, doncella mexicana, estoy meciendo al Anáhuac, de fragantes flores es la leche de mis pechos”. Este es un extracto del canto de cuna a Ahuízotl, gobernante de la mitología mixteca. Algunos monumentos arquitectónicos representan el amor por la flora en México.
  3. Jardines texcocanos del rey Nezahualcóyotl: famosos por su belleza y diversidad, están ubicados actualmente en el Estado de México y se conocen como “Baños de Nezahualcóyotl.”
  4. Palacio de Cuitláhuac: sus jardines en algún punto estuvieron rebosados de flora, está ubicado actualmente en Iztapalapa.
  5. Bosque de Chapultepec: el cual en la actualidad cuenta con un zoológico, está ubicado en Ciudad de México, D.F.
  6. Bosque de Oaxtepec: su historia cuenta que fue plantado por Moctezuma I.
  7. Vivero Coyoacán: uno de los viveros que por su belleza ha ido acrecentando su popularidad en México.
  8. Patios y casas de los estados de Michoacán, Morelos, Puebla y Veracruz, en ciudades como Morelia, Pátzcuaro, Cuernavaca, Zacatlán, Xalapa y Córdoba. Sus patios son inmensos totalmente adornados con plantas cuidadas con gran amor.

Un evento que sustenta la misma idea que hemos estado tratando es una guerra que se originó contra el reino mixteco en el cual el problema central fue la que el reino mixteco se negó a vender un árbol al tlatoani de México, Tenochtitlan.

A lo largo de toda la República Mexicana, hasta en las comunidades más aisladas, en los hogares más humildes, en sus rincones más apartados siempre habla plantas en cualquier tipo de recipiente, ya sean latas, botes o macetas de barro, cuidadas con esmero.

La arquitectura de jardín junto con el desarrollo de grandes centros vacacionales y verdaderos emporios turísticos exigen una diversa producción de plantas en gran escala, y si bien es cierto que en México siempre han existido viveros, la creciente demanda de materia prima ha intensificado fuertemente esta actividad, que además de atractivo también genera ingresos fijos a un cuantioso número de familias, las cuales en su mayoría provienen de zonas rurales.

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